Son muchos los grupos de amigos y convecinos que en sus tiempos libres bebiendo vino en la taberna se divertían cantado e inventando jotas que narraban algún hecho o historia de entonces. Entre trago y trago de vino, con algun trozo de tocino entre medio, la jota navarra se mezclaba con la aragonesa con tal facilidad que a veces era imposible distinguir un estilo de otro, dada la cercanía de nuestro pueblo con las tierras navarras. De la misma manera era muy habitual que los mozos salieran a rondar a las mozas. |